- publicado en 08/06/2010
- Nafin ‘se pone verde’
- fuente: CNN Expansión
México se prepara para ser anfitrión de la Convención de la ONU sobre Cambio Climático en noviembre.
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Rumbo a la convención de la ONU
México será el anfitrión de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático el próximo 29 de noviembre en Cancún. El efecto mariposa' de ese encuentro ya se nota. El gobierno ha comenzado a ‘embellecer la casa' para recibir a los invitados.
Ofertas como la deducibilidad en materia fiscal, permisos para generar energía renovable sin costo, mejora en los contratos de interconexión que acrediten los excedentes o el autoabastecimiento de las energías renovables y tarifas competitivas son algunos de los instrumentos que el gobierno está usando para trazar la imagen de una nación que le apuesta a los proyectos de energía sustentable para, entre otras cosas, reducir los efectos del cambio climático.
Y son justamente las energías renovables las que regresaron a Nacional Financiera (Nafin) al primer piso, es decir, a prestar recursos directamente al público. Aunque no deja lo que venía haciendo: conseguir capital que canaliza a la banca comercial para que se entregue a las pymes que solicitan crédito.
Nafin ahora responde a una necesidad del mercado: la de ofrecer préstamos a largo plazo para la construcción de plantas eólicas o hidroeléctricas, así como rellenos sanitarios o proyectos de eficiencia energética.
Las fuentes especializadas en crédito para proyectos relacionados con el cuidado del ambiente o energías limpias y renovables son pocas. Provienen fundamentalmente del exterior.
Por ejemplo, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgó créditos por 101 millones de dólares para financiar parcialmente los proyectos de energía eólica que sumarán un total de 318 MW en el estado de Oaxaca, México, en los que los consumidores son Walmart de México y Cemex.
Las inversiones en proyectos de energía tradicionalmente se componen de 30% de capital (proveniente de fondos privados) y el 70% restante, de deuda. El límite máximo de exposición de Nafin será de entre 25 y 33% del total del financiamiento.
Apuestan por energías renovables
Ian Wolff, CEO de Planet Up, una empresa cuyo negocio es reducir las emisiones de carbono mediante una plataforma en internet, encontró cerradas las puertas del financiamiento.
Pudo hacer realidad su proyecto porque convenció a Tomás Milmo y Alberto Garza Santos, directores de Axtel y Promotora Ambiental, respectivamente que fueran sus inversionistas ángeles.
"Hay muy pocas puertas que tocar. Los pocos que las abren no se deciden a tomar el riesgo", explica.
Y si para proyectos pequeños faltan fuentes de financiamiento, para los de gran envergadura prácticamente no hay porque se requieren créditos a plazos superiores a 10 años, reconoce José Antonio Aguilar Bueno, director general de Banca Corporativa e Internacional de Nafin.
La banca de desarrollo decidió llenar ese hueco y crear una unidad de proyectos sustentables y cambio climático que después se convertiría en la dirección que encabeza Aguilar Bueno.
"En España, de donde viene la mayoría de capital para proyectos de energías renovables, se limitará el capital a causa de la difícil situación económica por la que atraviesa. Es decir, hay un hueco que llenar", agrega. Esa nación enfrenta un déficit público de 9.8% de su PIB, lo que la obligó a realizar ajustes severos en el gasto.
Nafin está empeñada en mandar un mensaje claro a la banca tradicional: se pueden financiar proyectos verdes de forma económicamente viable.
Participará con créditos por 500 millones de dólares en la planta de energía eólica Eurus, en Oaxaca, a través de Acciona; y en la que construye Desarrollos Eólicos Mexicanos, también en ese estado.
"Esperamos subir a dos bancos mexicanos a un proyecto eólico. Ha sido un elemento de tensión porque tienen muy buen negocio como el otorgamiento de crédito al consumo en el corto plazo", dice Aguilar Bueno.
Las comisiones que cobran las instituciones financieras que operan en México representan alrededor de 20% de sus ingresos anuales, con base en información del Banco de México.
"Ganan tanto en las comisiones y en el corto plazo que para qué le invierten en el largo plazo. Ése ha sido nuestro gran reto", señala el directivo de Nafin.
John Paul Moscarella, director ejecutivo de Emerging Energy & Environment, y quien ha estado trabajando en el ámbito de las tecnologías limpias, energía y medio ambiente desde 1991, hace de abogado del diablo.
"La salida fácil es decir que es la falta de financiamiento la que inhibe los proyectos. Ese lema sigue siendo cierto, pero la realidad es que falta gente que también arriesgue capital privado".
Sin embargo, Moscarella no se amilana. "Nuestro objetivo este año es levantar un fondo de 150 millones de dólares".
Prepara su granito de arena
En 2010, finalmente se están abriendo las oportunidades. Green Tek es un fondo mexicano de gestación, con apoyo de inversionistas suizos.
"Hay una tendencia global en el que cada vez es más importante el tema de las energías renovables a la cual México no se escapa. Hay que hacerlo desde un punto de vista de negocio", dice José E. Golffier, socio de Green Tek.
Existe una demanda estimada de 50,000 millones de dólares de inversiones en 15 años para apoyar el crecimiento del país. Pero "hay una brecha en lo que se refiere a capital privado, son muy pocos los fondos especializados en energías".
El próximo 29 de noviembre en la reunión del Cambio Climático lanzarán el fondo oficialmente.
El impulso a proyectos energéticos de Nacional Financiera caminará con mesura.
En la fila están cuatro minihidroeléctricas que generarán 70 MW, así como otro proyecto eólico, de los cuales aún no pueden revelar información.
Además, explica Aguilar Bueno, se está preparando un fondo nuevo que estaría listo con un capital de 100 millones de dólares, justo para estrenarlo en el marco de la reunión en Cancún.
Estabilizar la atmósfera para que la temperatura sólo aumente dos grados requiere invertir en energías limpias 700 billones de dólares al año, es decir, 1% del PIB mundial, y la organización global de científicos del Panel Intergubernamental de Expertos Contra el Cambio Climático (IPCC). México prepara su granito de arena.
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