Desde pequeñas acciones como apagar luces que no se usan hasta inversiones en tecnologías más eficientes, son parte de estrategias que permitirán a las empresas ahorros entre 5% y 20% en el consumo de energía anual.
Con base en mediciones hechas a 190 empresas de Panamá, Costa Rica, Nicaragua y El Salvador , se estimó que existe un potencial de ahorro de 3.000 GWh (gigavatio / hora por año), una demanda evitada de 900 megavatios que se traducen en unos $3.500 millones por plantas de generación de energía que no hay que construir . Para lograrlo, se requiere invertir $400 millones en tecnologías más eficientes.
El Programa Regional en Eficiencia Energética para los Sectores Industrial y Comercial en América Central es impulsado por la Fundación Red de Energía Bun-ca; inició en el 2004 y finalizaba en el 2010, pero se extendió hasta este año.
En términos de contaminación, acciones como las citadas permitirían que no se emitan alrededor de 1,5 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) por año.
"Uno de los principales retos es cambiar la mentalidad que la industria eléctrica es solo generación, transmisión y distribución. Lo que hemos impulsado es que el consumidor final también participa", explicó José María Blanco, director de Bun-ca.
El cálculo se hace con base en el cumplimiento de Normas Técnicas en Eficiencia Enérgeticas de cada país en motores eléctricos, aires acondicionados y equipos de refrigeración.
Si cada empresa o familia sustituye cocina, lavadora y otros electrodomésticos por tecnologías más eficientes, el ahorro real podría ser mucho más, explicó Blanco.
Las empresas participantes invirtieron alrededor de $1.000 por año y ahorraron $450 en el mismo lapso, es decir, en poco más de dos años recuperaron la inversión.
Este programa finaliza este año. Blanco agregó que a partir del 2012 iniciarán una estrategia similar, pero dirigida al sector público.


































































