El Mercado Eléctrico Regional (MER) –que ha venido funcionando a media máquina– podría recibir en junio del 2012 un fuerte impulso, con la entrada en operación de la línea del Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (Siepac).
La fecha podría ser muy optimista pues, en julio de este año, Costa Rica registra un avance tan solo del 69,9% de su parte del proyecto, mientras los demás países del Istmo están por encima del 95%.
Cuando opere, el sistema de interconexión unirá los sistemas eléctricos desde Guatemala hasta Panamá y multiplicará la capacidad de intercambio energético en el Istmo.
Aunque actualmente se comercia electricidad, los enlaces binacionales son débiles. Con el funcionamiento de esta línea, las potencias que se podrán mover, de país a país, crecerán de los 50 megawatts (MW) actuales a cerca de 300 MW.
En el 2010 cerca de 148,8 Gigawatts/hora (GWh) se comerciaron en el MER, según datos del Ente Operador del Mercado (EOM).
“La entrada en operación de esta línea abre un mundo de oportunidades para el país. Antes de echar a andar una planta térmica en Costa Rica, podemos preguntar en Centroamérica si alguien tiene electricidad más barata de lo que nos saldría a nosotros generarla con combustibles fósiles”, comentó Gilberto de la Cruz, de Planificación Eléctrica del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE).
Durante el 2010, Costa Rica registró transacciones de inyección de electricidad por 38,35 GWh, y de retiro por 62,36 GWh. Además, fue el segundo país del Istmo en el ingreso de dinero por concepto de peajes, después de El Salvador.
No obstante, las oportunidades que abren el MER y la puesta en marcha del Siepac no serán para todos en Costa Rica. Un artículo que se incluyó en la ley de ratificación del II Protocolo del MER designó al ICE como único agente costarricense facultado para intervenir en el mercado.
“El ICE es el único agente de mercado por Costa Rica, nosotros no tendremos acceso. Es una gran oportunidad, pero nos quedamos fuera”, se quejó Mario Alvarado, director ejecutivo de la Asociación Costarricense de Productores de Energía (Acope), organización que cobija a 26 generadores privados.
La idea de interconectar los sistemas eléctricos de América Central nació en 1987, pero no fue hasta 1995 cuando los gobiernos del área, el de España y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) le dieron luz verde al proyecto. Para esto, acordaron una cooperación técnica que permitiera desarrollar los estudios de factibilidad técnico económica, estudios de la empresa propietaria de la línea y la formulación de un tratado marco.
El camino ha sido largo y podría extenderse todavía más.
El proyecto registra un avance global del 89,1% según información de la Empresa Propietaria de la Red (EPR). Costa Rica es el país que reportaba un menor progreso, con solo 65,9%.
El tramo más crítico es el tramo entre Parrita y Palmar Norte, que registra tan solo un 4% de avance.
“Esa es una zona de alto valor turístico e inmobiliario”, comentó de la Cruz.
Esto ha dificultado los procesos de expropiaciones y negociaciones de derechos de paso para el tendido eléctrico.
Mientras la construcción de la línea camina a paso lento, la regulación del mercado dio una zancada con la aprobación en el Asamblea Legislativa del II Protocolo del MER. Costa Rica fue el último país de la región en ratificar el texto.
Este texto crea un régimen de obligaciones y derechos de los operadores de mercado del MER que permite asignar responsabilidades y sanciones a los incumplimientos de los operadores ubicados en cada país, que permite desarrollo mayor claridad y seguridad jurídica a las transacciones internacionales que realiza Costa Rica en el mercado eléctrico regional.
Asimismo, establece un marco jurídico para aspectos de calidad del servicio eléctrico y pago o cobro de servicios eléctricos como el de transmisión eléctrica que permite clarificar y separar adecuadamente las responsabilidades de los países a nivel nacional e internacional.
Estas modificaciones buscan potenciar la confianza de los actores del mercado. Costa Rica, por ejemplo, padeció un incumplimiento de Panamá en el suministro de energía. Este fue uno de los factores que incidió en los apagones del 2007.
“En ese entonces, no teníamos las posibilidades de sanciones que incluye el II Protocolo para hacer cumplir los contratos. Ahora parece que están mejor equipados”, comentó Alvarado.
Hasta el momento, el mercado se regía con reglamentos transitorios; sin embargo, la aprobación del II Protocolo se complementará con la entrada en vigencia en eneró próximo del reglamento para dotar al MER de reglas más claras.
Empero, las reglas claras deberán regir en un mercado que avanza solo a media máquina, hasta que los trabajos de la Siepac se completen el año entrante, según la ERP.
Fuente EPR.


































































