La caída de la demanda global de biodiesel por la crisis internacional dejó inactivas a muchas de las plantas elaboradoras locales. Algunos de los productores comienzan a ver como alternativa el desarrollo del mercado interno, algo que hasta ahora casi no tenían en cuenta.
Pasó el primer trimestre del año y dejó para el sector del biodiesel argentino un panorama oscuro e incierto. Se trata de una tendencia abruptamente opuesta a la que se había plasmado en 2008.
Sucede que la crisis internacional dejó sin actividad a muchas de las plantas elaboradoras del combustible vegetal en el país. Eso se debe a que el mercado externo, que hasta diciembre fue el principal incentivo de los productores agroindustriales y de los inversores interesados en convertirse en actores del segmento, hoy está afectado por la economía global.
La recesión redujo la demanda de diesel y al mismo tiempo el menor precio del petróleo y sus derivados quitó competitividad al biodiesel para atender al mercado voluntario (ya que se mantiene el uso en los lugares que por ley están obligados a utilizarlo).
Con las plantas instaladas en el país entre 2006 y 2008 se alcanzó a producir a fines del año pasado unos 1,8 millones de toneladas (Tn) destinadas a la exportación.
Según confirmó a El Inversor Energético & Minero Claudio Molina, director ejecutivo de la Asociación Argentina de Biocombustibles e Hidrógeno, actualmente los emplazamientos interrumpieron casi totalmente su actividad y algunos de ellos ven al mercado interno como una alternativa para sostener el negocio.
Fuentes vinculadas con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos (SAGPyA) ratificaron a este medio el derrumbe en la elaboración de biodiesel durante los primeros tres meses de 2009 y coincidieron en que una alternativa para el sector -que hasta diciembre exportaba todo lo que producía- pasa por la comercialización del combustible vegetal puertas adentro.
Sin embargo, para que esa idea se lleve a cabo se debe modificar la Ley 26.093 (de Biocombustibles), ya que las plantas instaladas no cumplen con las condiciones planteadas para cubrir la futura demanda interna.
Oportunidad
La caída en la demanda global perjudica a los productores locales que apuntaban sus esfuerzos al mercado internacional. Sin embargo, esa situación puede significar una oportunidad puertas adentro y de hecho muchos emprendedores analizan actualmente reorientar su producción para cubrir la demanda interna del combustible vegetal.
La mezcla -que se deberá realizar a partir de enero de 2010- de todo el diesel expendido en la Argentina con un 5% de biodiesel representa un volumen del orden de las 800.000 Tn anuales de este último producto.
Así las cosas, hace falta superar algunas barreras a fin de que el actual momento crítico para el comercio exterior pueda verse como una ocasión para el desarrollo del mercado local.
A decir de Molina, el desafío es lograr que desde el Estado se establezcan reglas de juego claras y perdurables en el tiempo para lograr equilibrio en toda la cadena de valor.
"Lo ideal sería una reforma integral de la Ley 26.093 o de Biocombustibles, que desde su sanción en el Congreso en abril de 2006 trae consigo fuertes imperfecciones. Pero como estimo que la legislación no será alterada, la única opción es que a través de normas complementarias el Gobierno optimice el régimen", opina Molina.
El cambio primordial
¿Por qué es necesaria una modificación en el régimen que regula al sector?
Sucede que para promover el desarrollo de cooperativas de trabajo los legisladores que aprobaron la norma en abril de 2006 decidieron que no se incluiría al segmento agroindustrial en el abastecimiento interno. Pero tres años después se advierte que los pocos proyectos pequeños que planearon su entrada al mercado local no van a alcanzar para cubrir los requerimientos que se generarán a partir de la vigencia del corte del 5% con el diesel en 2010.
De ese modo, queda un espacio que podrían copar las grandes empresas -en general todas con experiencia en el manejo de oleaginosas-, que iniciaron sus emprendimientos con el fin de destinarlo a la exportación y hoy el escenario global no les resulta tan propicio.
Si bien no hay datos precisos, referentes del sector relacionados con fuentes gubernamentales indicaron que durante los primeros tres meses del año para el segmento agroindustrial dedicado a los combustibles vegetales la exportación fue prácticamente nula.
Actualmente, en el segmento local brilla la incertidumbre sobre la puesta en marcha de algunos proyectos que a fines de 2008 estaban prácticamente confirmados y que en conjunto podrían superar el millón y medio de Tn anuales del combustible alternativo.
"La falta y el encarecimiento de crédito perjudica el normal desarrollo de los estudios de inversión y de los emprendimientos que ya estaban aprobados a fines del año pasado", sostiene Molina. "Sin embargo, si bien es evidente que hay una pausa en el desarrollo de los biocombustibles y será difícil superar las 760.000 Tn de biodiesel exportadas durante 2008, los fundamentos del sector son sólidos a largo plazo".
Ante esta situación, el especialista subraya como fundamental que en el corto plazo el Gobierno nacional elimine la resolución 126/08 del Ministerio de Economía (que elevó las retenciones del biodiesel desde el 5 hasta al 20%). A su entender, ante la actual coyuntura del comercio internacional es imposible tributar derechos de exportación por encima de lo que contribuye cualquier otro bien industrial.


































































